
Código del Objeto: AMLY-047
Designación: Sofá del Letargo Eterno.
Clasificación del Objeto: Axium
Letalidad: ■ Amarillo
Peligros: Contacto, Emocional, Ideológico, Ontológico, Sensorial.
Propiedades adicionales: Tartárico
Fotografía actual de AMLY-047
Medidas de Confinamiento Especial: AMLY-047 debe permanecer en una cámara de contención reforzada con suelo de acero y aislación psíquica-memética 5 x 5 metros desarrollado para atenuar las emisiones hipnóticas del objeto, y pintadas con recubrimiento mate no reflectante, con el objetivo de evitar cualquier estímulo visual que refuerce su atractivo.
Está prohibido sentarse en él bajo cualquier circunstancia. Las interacciones deben hacerse mediante drones o brazos mecánicos.
El acceso está limitado al personal con autorización Nivel 4 y solo para fines de estudio o traslado. Cualquier intento de sentarse debe considerarse un evento de brecha mental y tratarse con sedación inmediata.
La contención de AMLY-047 responde directamente a los incidentes registrados y a su historial de activación. Como quedó evidenciado durante el Incidente 047/081-A, la resistencia del objeto a efectos corrosivos anómalos confirma que su neutralización por medios destructivos es inviable. Pruebas anteriores con explosivos, sierra de diamante y sustancias altamente reactivas resultaron completamente ineficaces. Por ello, los protocolos de contención están centrados exclusivamente en el aislamiento y control de exposición humana.
El acceso al objeto está estrictamente limitado a personal autorizado con nivel de acceso 3 o superior. Ninguna persona puede permanecer dentro de la cámara por más de 10 minutos continuos, aun con el uso obligatorio de trajes de protección psíquica categoría 5. Dichos trajes incluyen visores anti-hipnosis, filtros auditivos activos y monitoreo constante de signos vitales y ondas cerebrales. Estas medidas se implementaron tras múltiples incidentes donde los sujetos comenzaron a mostrar signos de dependencia incluso con breves exposiciones indirectas.
En el centro de la sala, la anomalía debe permanecer fijado al suelo mediante un arnés mecánico automatizado, aunque hasta la fecha no ha mostrado capacidad de desplazamiento por sí mismo. Esta medida es preventiva, derivada del comportamiento observado durante el incidente con AMLY-081, donde múltiples objetos alteraron su posición tras una brecha generalizada.
En caso de contacto físico no autorizado, el protocolo inmediato incluye la liberación de gas sedante tipo B, la activación de campos magnéticos de interrupción neuronal (diseñados para bloquear conexiones sinápticas asociadas a compulsión) y la intervención de brazos robóticos para extraer al afectado sin intervención directa del personal.
Finalmente, se prohíbe terminantemente la introducción de cualquier mobiliario adicional, elementos reconfortantes, música relajante o iluminación cálida dentro de la cámara. Estas condiciones pueden potenciar los efectos del objeto, volviéndolo más atractivo y reduciendo la capacidad de resistencia incluso entre personal entrenado.
Descripción: AMLY-047 es un sofá de dos plazas, de aproximadamente 1.8 metros de largo, 1 metro de alto y 90 centímetros de profundidad. Está confeccionado con terciopelo grueso de color vino tinto y una estructura interna de madera maciza de roble, con patas y adornos decorativos tallados y lacados en tonos dorados envejecidos.
A pesar de su aparente antigüedad, el objeto no muestra signos de desgaste, acumulación de polvo o deterioro. Su peso excede los 120 kg, lo que dificulta su traslado sin maquinaria especializada.
El sofá emite una débil vibración psíquica perceptible únicamente al estar a menos de 2 metros. Las personas que se sientan en él ahora llamadas AMLY-047-B comienzan a experimentar una profunda sensación de relajación y desapego por sus responsabilidades. Tras 10 minutos, el sujeto pierde completamente la motivación de levantarse o realizar cualquier actividad productiva.
A partir de los 30 minutos de exposición, el sujeto entra en un estado de apatía total. Intentos de levantarlo resultan en pánico, agresividad verbal o incluso física, acompañados de frases como “Solo cinco minutos más” o “No hay nada que valga la pena allá afuera”. La actividad cerebral muestra patrones similares a los del sueño REM, aunque el sujeto permanece consciente.
Después de 24 horas continuas de exposición, el cuerpo comienza a sufrir deterioro muscular acelerado, como si hubiera pasado meses en cama. En esta etapa, la mayoría de los sujetos entran en una forma pasiva de trance profundo, y su metabolismo se ralentiza drásticamente. Algunos han fallecido por deshidratación sin mostrar señales de sufrimiento o incomodidad.
Aproximadamente 72 horas después del primer contacto, los efectos del sofá dejan de ser exclusivamente físicos. El sujeto entra en una etapa de depresión clínica severa, acompañada de anhedonia, pensamiento suicida pasivo y disociación de la realidad. El individuo ya no expresa placer ni siquiera en permanecer sentado; sin embargo, la compulsión mental le impide abandonar el mueble.
Anexos
Autor: MoonGraff
